Mayo / Junio 2016

Úsalo o Piérdelo: Redefiniendo una Vieja Idea
Por Ian M. McDonough, PhD
La Medicina Geriátrica actual
Vol. 9 No. 3 P. 5

Las personas viven una vida más larga que nunca debido en gran medida a una mejor nutrición y atención de la salud. Concretamente,se estima que la esperanza de vida en los Estados Unidos es de 81 años para las mujeres y de 76 años para los hombres1, lo que representa un aumento de hasta 12 años en los últimos 50 años.2 A pesar de esta impresionante hazaña de nuestra atención médica, la tasa de enfermedades relacionadas con la edad, como la enfermedad de Alzheimer, también ha aumentado, convirtiéndose en la sexta causa de muerte.3 Por lo tanto, un objetivo común para los geriatras y la población que envejece es comprender mejor cómo podemos mantener intactas las capacidades mentales de los adultos mayores. Un adagio popular que ha guiado las recomendaciones a los adultos mayores es «úsalo o piérdelo», lo que significa que uno debe involucrarse y practicar continuamente una habilidad o arriesgarse a perderla. Practicar una habilidad física como el baloncesto o el golf claramente conduce a un mejor rendimiento. ¿Pero este adagio se aplica también a las habilidades mentales?

Úsalo o Piérdelo: ¿Mito o Hecho?
La filosofía de «úsalo o piérdelo» tiene mucho sentido intuitivo. Apoyando esta afirmación, los avances recientes en la ciencia del cerebro han proporcionado evidencia clara de que el cerebro se contrae y expande continuamente dependiendo de nuestras experiencias.4 Además, se han creado muchos productos de consumo para aprovechar el concepto de entrenar al cerebro para mantenerlo funcionando de manera óptima. El objetivo de estos programas de entrenamiento mental o cerebral es practicar habilidades mentales básicas como reaccionar rápidamente, recordar y resolver problemas en el contexto de los juegos. Sin embargo, recientemente, la Comisión Federal de Comercio emitió una advertencia de que el aumento en los juegos de entrenamiento mental ha resultado en afirmaciones fraudulentas que «se han aprovechado de los temores de los consumidores».»Una de las compañías más grandes, Lumosity, incluso ha recibido una multa de 5 50 millones por dañar a los consumidores. Este ataque a los juegos de entrenamiento mental puede sorprender a algunas personas, pero de hecho, existe poca evidencia científica que apoye el beneficio de los juegos de entrenamiento mental o la filosofía de «úsalo o piérdelo» en general.5

Una de las razones por las que estos juegos de entrenamiento mental pueden ser problemáticos es que se centran en habilidades específicas en esos juegos. Como resultado, no es probable que esas habilidades se generalicen a habilidades específicas «no entrenadas» ignoradas por los juegos, ni a las tareas cotidianas.6 En lugar de entrenar una habilidad específica, un enfoque más prometedor podría ser participar en una tarea cotidiana que es compleja y, por lo tanto, utiliza muchos procesos mentales básicos. Estos tipos amplios de compromiso podrían no solo mejorar múltiples procesos mentales, sino también generalizarse a otras tareas cotidianas. Una segunda razón para los fracasos del entrenamiento cerebral podría ser la falta de novedad y flexibilidad. El número de juegos diferentes dentro de cada programa es limitado, lo que lleva al aburrimiento o al dominio rápido, lo que a su vez podría reducir su efectividad potencial. Asumiendo que el aburrimiento o el dominio rápido no ocurren, los adultos mayores todavía están en gran medida por su cuenta para aprender los juegos, motivarse a sí mismos para continuar jugando y avanzar a nuevos niveles.

Para alcanzar su potencial, es posible que algunos adultos mayores necesiten más orientación, capacitación práctica y comentarios. Sin estas ayudas, los adultos mayores podrían perder el interés y dejar de jugar. Por lo tanto, si bien el adagio de «úsalo o piérdelo» puede tener méritos, la gente lo ha tomado como verdad sin la evidencia científica necesaria para informar adecuadamente a los geriatras o a la población que envejece.

Probando los beneficios del Compromiso cognitivo
El Proyecto Synapse ha intentado recientemente probar un nuevo modelo de compromiso cognitivo que podría superar algunas de las limitaciones de los juegos de entrenamiento cerebral.7 En el Proyecto Sinapsis, más de 200 adultos mayores fueron asignados aleatoriamente a grupos de compromiso de alto o bajo desafío. Algunos adultos mayores aprendieron una nueva habilidad, como la fotografía digital o el acolchado, mientras que otros fueron asignados a grupos que no requerían aprender una nueva habilidad, como participar en reuniones sociales o actividades solitarias, como resolver crucigramas. Uno de los requisitos críticos para los grupos de aprendizaje de habilidades era que los individuos tenían que ser novatos en esa habilidad para ingresar al programa.

El programa se configuró como un programa de educación continua; los participantes participaron en un aprendizaje estructurado de aproximadamente 15 horas por semana y se les asignaron proyectos de dificultad creciente a lo largo del programa. Antes y después del programa de 14 semanas, los participantes fueron evaluados en varias habilidades mentales, incluida la velocidad de procesamiento, la memoria episódica y el razonamiento. El hallazgo clave fue que los adultos mayores que aprendieron una nueva habilidad mostraron grandes mejoras en la capacidad de memoria episódica y mejoras sutiles en la velocidad de procesamiento y las habilidades de razonamiento en relación con el grupo que socializó o participó en actividades solitarias. Si bien el grupo de fotografía digital mostró las mayores ganancias, también se encontraron ganancias en el grupo de acolchado, lo que sugiere que la actividad exacta no importaba. Además, las tareas en las que los participantes participaron durante la intervención fueron muy diferentes de las tareas que se utilizaron para evaluar sus habilidades mentales. Esta diferencia sugiere que las habilidades aprendidas durante el programa se generalizaron a nuevas tareas, un problema con los juegos de entrenamiento cerebral.

Apoyando estos hallazgos, un estudio de seguimiento entrenó a un grupo de adultos mayores para usar una tableta de computadora durante 15 horas a la semana durante un período de 12 semanas.8 Al igual que en el estudio anterior, se requería que los participantes aprendieran una nueva habilidad, ya que tenían poca o ninguna experiencia previa. A lo largo del programa, a los adultos mayores se les enseñó a usar la tableta, y cada semana se les presentó un tema diferente de actividades. Por ejemplo, un tema fue la Conectividad y las Redes Sociales, donde aprendieron a usar Twitter y Facebook, subir fotos y jugar juegos que usan las redes sociales como plataformas, como Palabras con Amigos (una variante del Scrabble). Otro tema fue Salud y Finanzas, donde los participantes aprendieron a usar aplicaciones que proporcionaban información de salud y les permitían rastrear diferentes tipos de finanzas. En este estudio, los adultos mayores también fueron evaluados en habilidades mentales antes y después del programa. Después de la intervención, los participantes mostraron grandes ganancias en memoria y habilidades de velocidad, al igual que en el Proyecto Sinapsis original.

Las exploraciones cerebrales Evalúan los beneficios del Compromiso cognitivo
En el Proyecto Sinapsis, un subconjunto de adultos mayores recibió exploraciones cerebrales antes y después de la intervención.9 La motivación para hacerlo fue que un compromiso tan amplio podría mejorar una variedad de habilidades mentales, y las imágenes cerebrales podrían ayudar a los investigadores a comprender las vías específicas que se mejoraron. Después de la intervención, los adultos mayores mostraron una mayor actividad cerebral en una red cerebral frontal-parietal involucrada en prestar atención y resolver problemas. Aquellos individuos que tuvieron las mayores ganancias cerebrales también fueron los que pasaron más tiempo en sus proyectos y mostraron los mayores beneficios en el rendimiento de la memoria. Sin embargo, las ganancias cerebrales comenzaron a mostrar disminuciones un año después de la intervención.

Estos hallazgos tienen tres implicaciones importantes. En primer lugar, sugieren que la razón de las mejoras en la memoria probablemente se debió a mejoras en la atención, que es un componente clave para almacenar y recuperar información. En segundo lugar, la red cerebral que muestra mejoras superpuestas con una red que se sabe que disminuye en la vejez, lo que sugiere que el compromiso de nivel amplio puede haber restaurado parcialmente la actividad cerebral a un estado más joven. Por último, cuando los adultos mayores interrumpieron el programa, las ganancias cerebrales comenzaron a regresar lentamente a su estado original, lo que sugiere que la participación continua en actividades novedosas podría ser necesaria para mantener las mejoras cerebrales.

¿Qué Nos Enseña el Proyecto Synapse?
El compromiso cognitivo puede ayudar a mantener la cognición en adultos mayores, apoyando la noción de «usarlo o perderlo», pero la forma en que se aplica importa.

* El tipo de actividad importa. Las habilidades de aprendizaje beneficiaron a los adultos mayores más que resolver crucigramas y socializar. En el grupo de fotografía digital, se pidió a los participantes que aprendieran a manejar una computadora, usar software avanzado para editar fotos y aprender las funciones de todos los controles de una cámara digital. Aprender estas habilidades requería prestar mucha atención al instructor, memorizar operaciones específicas y cómo realizarlas, y descubrir la siguiente toma artística. Además, todas estas habilidades se pusieron a prueba repetidamente a medida que se les asignaban nuevos proyectos. Por esta razón, mientras que tomar una clase de educación continua para aprender un nuevo dominio del conocimiento puede ser divertido, adquirir conocimiento en un nuevo área de contenido puede no ser tan beneficioso para las habilidades mentales básicas como lo es aprender una nueva habilidad.

* La novedad importa. Las actividades se centraron en habilidades que eran novedosas para los participantes en el estudio. Esta novedad ayudó a crear un entorno de aprendizaje con esfuerzo que requería que los adultos mayores gastaran grandes grados de energía mental, mantuvieran una atención enfocada (como lo demuestran los hallazgos cerebrales) y fortalecieran las habilidades que estaban oxidadas. La idea aquí es que si una tarea se vuelve demasiado familiar, se volverá más rutinaria y automática, y por lo tanto usará menos de sus habilidades mentales, incluida la atención.

Por ejemplo, conducir un coche era muy difícil cuando nos subimos al asiento del conductor por primera vez. Presionamos el freno demasiado fuerte y tuvimos dificultades para prestar atención a todo lo que nos rodeaba (todo mientras escuchábamos a familiares o amigos que nos instruían mientras se mantenían apretados con expresiones de miedo en sus rostros). Con el tiempo, conducir se volvió tan fluido que apenas necesitábamos centrar nuestra atención en la carretera, e incluso aprendimos a comer mientras escuchábamos con facilidad música y familia. Es en este punto que las mismas habilidades mentales ya no se utilizan y se debe aprender una nueva habilidad. Desafortunadamente, a medida que las personas envejecen, encuentran menos de estas oportunidades novedosas y es más probable que formen rutinas regulares y familiares.10 Esta combinación de menos experiencias de vida novedosas y horarios más rutinarios impide el fortalecimiento y la facilitación de algunas habilidades, especialmente después de la jubilación. Por lo tanto, los adultos mayores tienen que hacer todo lo posible para experimentar actividades novedosas y desafiantes.

* Tener un instructor es importante. Las actividades fueron guiadas por un instructor. Aprender una nueva habilidad puede ser frustrante y difícil. Aprender una nueva habilidad es aún más difícil cuando uno intenta aprender solo. Con un instructor, estos problemas se minimizaron al comenzar lentamente y aprender habilidades básicas. Luego, a medida que los participantes dominaban las habilidades básicas, aprendían gradualmente habilidades más avanzadas. Esta experiencia de aprendizaje gradual creó andamios de conocimiento que se reforzaron con la ayuda práctica del instructor para garantizar que todos recibieran la asistencia que necesitaban. Juntos, el momento adecuado y la retroalimentación pueden mejorar la motivación y ayudar a lograr un mayor dominio de la habilidad.

* El desafío sostenido importa. Si bien el Proyecto Synapse mostró una mejora de la cognición y la función cerebral al final del programa, los beneficios comenzaron a regresar a su punto de partida después de un año. Si bien es necesario realizar estudios para probar los efectos a largo plazo de dichos programas, estos hallazgos sugieren que la exposición continua a entornos nuevos y desafiantes es necesaria para mantener los beneficios cognitivos y cerebrales. Uno de los trucos, como se mencionó anteriormente, es que los adultos mayores necesitan mantener una conciencia continua de las nuevas oportunidades, especialmente una vez que el conjunto actual de actividades se familiariza. Por lo tanto, el mejor hábito para formarse es el hábito de encontrar nuevas actividades desafiantes en las que involucrarse.

¿Puede el Aprendizaje De Nuevas Habilidades Retrasar la Demencia?
La verdad es que no sabemos si aprender habilidades novedosas puede retrasar la demencia. Los estudios correlacionales han relacionado el compromiso cognitivo autoinformado con una disminución del riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer 11 y una disminución de la acumulación de beta-amiloide, un precursor de la enfermedad de Alzheimer.12 Sin embargo, los estudios de intervención controlada como el Proyecto Synapse aún no se han realizado para probar causalmente si el compromiso cognitivo desafiante conduce a un retraso o a la prevención de la demencia. Sin embargo, el Proyecto Synapse sugiere que el aprendizaje de habilidades novedosas y desafiantes podría ser neuroprotector y debería recomendarse como un tipo de cambio de estilo de vida junto con aumentos en el ejercicio y una reducción de los factores de riesgo cardiovascular para prevenir la aparición de demencia. La evidencia de estudios como el Proyecto Synapse sugiere que el popular adagio de «úsalo o piérdelo» se aplica a las habilidades mentales cuando se aplica de maneras clave.

— Ian M. McDonough, PhD, es profesor asistente en la Universidad de Alabama y asociado del Instituto de Investigación de Alabama sobre el Envejecimiento. Su investigación se centra en la memoria y el desarrollo de marcadores conductuales y cerebrales para comprender y predecir el envejecimiento saludable y patológico.

1. Depósito de datos del observatorio mundial de la salud: esperanza de vida-datos por país. Sitio web de la Organización Mundial de la Salud. http://apps.who.int/gho/data/node.main.688?lang=en

2. Tablas de vida. Sitio web del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades. http://www.cdc.gov/nchs/products/life_tables.htm. Actualizado el 8 de diciembre de 2015.

3. Asociación de Alzheimer. Datos y cifras de la enfermedad de Alzheimer de 2015. http://www.alz.org/facts/downloads/facts_figures_2015.pdf. Publicado en 2015.

4. Boyke J, Driemeyer J, Gaser C, Büchel C, May A. Cambios en la estructura cerebral inducidos por el entrenamiento en los ancianos. Neurocirujano. 2008;28(28):7031-7035.

5. Salthouse TA. Ejercicio mental y envejecimiento mental: evaluación de la validez de la hipótesis de ‘úsalo o piérdelo’. Perspect Psychol Sci. 2006;1(1):68-87.

6. Ball K, Berch DB, Helmers KF, et al. Efectos de las intervenciones de entrenamiento cognitivo en adultos mayores: un ensayo controlado aleatorio. JAMA. 2002;288(18):2271-2281.

7. Park DC, Lodi-Smith J, Drew L, et al. The impact of sustained engagement on cognitive function in older adults: the Synapse Project (en inglés). Psiquiatría. 2014;25(1):103-112.

8. Chan MY, Haber S, Drew LM, Park DC. Entrenar a los adultos mayores para usar tabletas: ¿mejora la función cognitiva? . Gerontólogo. pii: # gnu057.

9. McDonough IM, Haber S, Bischof GN, Park DC. El Proyecto Synapse: la participación en actividades mentalmente desafiantes mejora la eficiencia neuronal. Neurociencia de Restor Neurolog. 2015;33(6):865-882.

10. Martin M, Park DC. Cuestionario de Demandas Ambientales Martin and Park (MPED): propiedades psicométricas de un instrumento breve para medir las demandas ambientales autoinformadas. Envejecimiento Clin Exp Res. 2003;15(1):77-82.

11. Wilson RS, Mendes De Leon CF, Barnes LL, et al. Participación en actividades cognitivamente estimulantes y riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer. JAMA. 2002;287(6):742-748.

12. Landau SM, Marks SM, Mormino EC, et al. Asociación de compromiso cognitivo de por vida y baja deposición de β-amiloide. Arch Neurol. 2012;69(5):623-629.

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