Los diferentes tipos de entrenamiento de flexibilidad incluyen flexibilidad correctiva, flexibilidad activa y flexibilidad funcional. La flexibilidad correctiva, como su nombre lo indica, utiliza una combinación de balanceo de espuma y estiramiento estático para corregir la postura defectuosa y los desequilibrios musculares. Las técnicas de flexibilidad correctiva son muy pasivas e implican poco o ningún movimiento. Una progresión de la flexibilidad correctiva, la flexibilidad activa utiliza una combinación de laminación de espuma y estiramiento aislado activo para ayudar a preparar partes específicas del cuerpo para el ejercicio y la actividad. Las técnicas de flexibilidad activa son de naturaleza más activa que las técnicas de flexibilidad correctiva, ya que implican un movimiento que se aísla a una o dos articulaciones a la vez. Esto requiere más control que el estiramiento estático, la técnica utilizada en la flexibilidad correctiva, por lo que se ve como una progresión. Por último, una progresión de la flexibilidad activa, la flexibilidad dinámica (funcional) utiliza una combinación de balanceo de espuma y estiramiento dinámico para preparar todo el cuerpo para la actividad física. El estiramiento dinámico generalmente implica movimientos más grandes en múltiples articulaciones simultáneamente, lo que requiere un excelente control y conciencia de todo el cuerpo. Esto requiere mucho más control que el estiramiento aislado activo, la técnica utilizada en la flexibilidad activa, por lo que se ve como una progresión. En última instancia, el objetivo de un programa de flexibilidad es llegar al punto en el que el entrenamiento de flexibilidad dinámica es todo lo que su cuerpo requiere antes de la actividad física.

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