El sistema coloidal que constituye el líquido como fase dispersa y el sólido como medio de dispersión se conoce como gel. Hay algunos sol que tienen una alta concentración de sólido disperso y cambian espontáneamente a forma semisólida al enfriarse. Estos se conocen como geles y el proceso se conoce como gelatina.

Por ejemplo: gelatina disuelta en agua tibia formando una solución coloidal que, al enfriarse, se convierte en gelatina. Otro ejemplo incluye goma arábiga, agar, ácido silícico, hidróxido férrico, queso, etc.

Los geles se forman mediante el enclavamiento de partículas de medio de dispersión sólido en forma de un bastidor suelto en el que se contiene líquido.

Cuando el gel se deja reposar durante mucho tiempo, se encoge y pierde todo el líquido que contiene. Este encogimiento de gel se denomina sinéresis o llanto.

Clasificación de geles:
Los geles se clasifican en geles elásticos y no elásticos.
Geles elásticos:
Estos son aquellos geles que poseen la propiedad de elasticidad, p. ej. se convierten en masa sólida al deshidratarse, que de nuevo se puede convertir en gel añadiendo agua, seguida de calentamiento y enfriamiento. Cuando se colocan en contacto con el agua, absorben el agua y se hinchan. Esta propiedad se conoce como imbibiciones. Ejemplos de geles elásticos son gelatina, agar, almidón, etc.

Geles no elásticos:
Estos son aquellos geles que no poseen la propiedad de elasticidad, es decir, cambian a masa sólida al deshidratarse, que se vuelve rígida y no se puede convertir en la forma original calentándose con agua. No muestran el fenómeno de las imbibiciones. El mejor ejemplo de estos geles es el ácido silícico.

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